domingo, 19 de junio de 2011

Padres: muchos en cantidad…pocos en calidad

Gracias a varios, podría llamarlos, “impasses” con diversas personas en cuanto a las diferencias de “ser papá” y “ser padre”, decidí ser lo más objetiva posible y buscar sus definiciones en el diccionario, encontrándome con que hasta la Real Academia Española, sabe que el hecho de engendrar a otro ser humano, no te califica como un “padre”.
Para empezar lo diferencian de la siguiente manera: “padre”, hombre o animal macho, que ha engendrado algún hijo, debo decir que eso de “animal”, cala perfectamente en muchos casos; mientras que “padre de familia”, es la cabeza de ésta ante la ley, quedando “papá”, como el calificativo que le dan los hijos a su progenitor. A lo que quiero llegar con esto es que el mismo diccionario apunta a que sólo engendra, no dice en ninguna parte que cría o educa o ama a sus hijos, siendo para mí una indirecta de lo que es la realidad actual.

domingo, 22 de mayo de 2011

Confabulación cósmica

Dicen por ahí “piensa lo bueno y se te dará”, odio ser pesimista, pero creo que hacerlo no siempre es muy efectivo, de hecho parece más bien un "piensa algo que se te dará lo contrario"; y no me refiero a ningún tipo de superstición; pero, que alguien me explique a qué se debe, por ejemplo, que después de gastar una sustanciosa cantidad de dinero en la peluquería, apenas sales del lugar, se desata una tempestad digna de usar un arca, donde lo más seguro es que no cargues un paraguas, puesto que cuando saliste de casa reinaba un sol radiante.
            Basta que uses una prenda blanca para que alguien te tropiece con una barquilla en la calle, o un chofer le parezca cómico acelerar al pasar por el charco cerca de donde tú te encuentras para bañarte con agua sucia, o tu torpeza decida tomar las riendas del día y comiences a derramarte todo lo que comes y bebes encima; o el día que saliste “al natural”, porque tu mamá no podía esperar que te maquillaras y no pudiste alisarte el cabello, ya que se te quemó la plancha, te encontrarás a tu ex con su nueva novia, dándole el material ideal para que “la nueva” diga con toda la satisfacción del mundo “¿Y tú salías con esa?, ni siquiera se arregla”.

domingo, 24 de abril de 2011

Karma en cuatro ruedas


¿No han sentido alguna vez que están en un lugar donde no cuadran, como que si no pertenecen ahí?, como creo se sentiría un rockero en un concierto de vallenato. Exactamente así me siento yo al usar el transporte público, es una especie de castigo cruel por algún pecado y me toca pagarlo con todo el peso de un karma. Es la combinación de todas las cosas más desagradables de este mundo, puedes encontrar toda una variedad de razones para odiar a este mal necesario:
·         Siempre hay alguien cuya higiene personal es bastante cuestionable, probablemente eres de los que atraen todo lo que no les gusta, así que no te sorprendas si se te sienta al lado.

·         No sólo se transportan personas, sino sus gérmenes, porque a algunos no les enseñaron a taparse la boca al estornudar o toser (la brisa caliente con olor a saliva seca que pasará cerca de tu nuca, no es la mejor forma de comenzar ni de terminar un día de completo estrés), ni les dijeron cuán desagradable es jugar con sus secreciones nasales y el dejarlos estampados en los tubos que sirven para no caerte cuando el chofer compita con uno de sus “colegas”.

martes, 5 de abril de 2011

La vorágine de una desgracia musical


“Por delante por detrás, por delante por detrás, por delante por detrás pa que te duela (...) Y si ella se porta mal, dale con el látigo, se sigue portando mal, dale con el látigo, y si ella se porta mal, dale con el látigo (…) Vamos a mi casa a terminar de pisar si me pides mas yo te doy más. Minuto a minuto te voy a sudar porque con el látigo te voy a dar.”
¡No!, no es que esté teniendo un apasionado romance con un convicto, tampoco es el extracto de una carta amenazante de algún acosador, ni menos la descripción de una sentencia de la edad media y por mucho que parezca familiar tampoco es el diálogo de dos policías tratando de controlar una manifestación. Ese párrafo no es otra cosa sino la prueba de la decadencia existente en los llamados géneros musicales populares, específicamente el “reggaetón”, es hasta difícil pensar que es una canción, pero se supone que eso es.

lunes, 28 de marzo de 2011

Cuando los padres se vuelven hijos

Cierta vez leí una frase que decía “una madre puede mantener a cinco hijos, pero cinco hijos no pueden mantener a una madre”, me impactó por la certeza irrefutable en medio de su simplicidad. Es triste, cuando pienso en que su veracidad se pone de manifiesto en el sólo hecho de que los ancianatos  y “casas de retiro” existan. Personas que llegaron a tener más de cinco hijos, pero quizás sólo dos o uno se ocupan de ellos al llegar al ocaso de sus vidas, irónico resulta pues al recordar que no crío sólo a esos dos. Siempre habrá excusas, y es que está claro que cada uno de ellos seguro formó su propia familia, pero no por eso pierden su título de “hijo” y todas las responsabilidades que ello conlleva una vez que nuestros padres pasan a ser lo que necesitan de cuidados.
Fácil es hacer una llamada telefónica una vez al día, a la semana o hasta al mes, pero así no se llena un vacío que de seguro lleva adentro su progenitor (a), a través de un teléfono no se le da un vaso con agua para que se tome la pastilla que le toca a esa hora, con una llamada no le ayudas a pararse cuando quiere ir al baño, con sólo preguntar a distancia “¿cómo sigues?” no cooperas en su proceso de recuperación de alguna de sus dolencias propias de la edad.

lunes, 21 de marzo de 2011

Exorbitante adulación

         Existen decenas de dichos acerca del interés y las personas que no pueden evitar interponerlo en sus relaciones con los demás, son obvias las razones para que esto suceda, el esperar obtener algo a cambio a corto, mediano o largo plazo, como si el tiempo compartido con ellos viene con precio marcado, más cuotas de pago. Sus clasificaciones varían, dependiendo de la situación que los rodee y del elemento que desean conseguir, es por ello que me parece pertinente categorizarlas por dichos elementos, como ya he hecho en artículos anteriores, a modo de guía de reconocimiento.
Dinero: El más común, en especial en las relaciones de pareja, aquellas o aquellos que se buscan a una media naranja que les sirva de cajero automático, inmobiliaria y concesionario; la facilidad que otro te proporcione todo lo que anhelas al parecer es una opción tentadora para algunos. En cuanto a las “amistades”, entran en este lote aquellos que se buscan amigos con dinero, a los cuales él sabe que puede pedirle para cualquier situación (nunca son realmente importantes), no le dirán que no; eso si estos a su vez son desprendidos, casi siempre dependerá de la cantidad y frecuencia con la que el interesado les llene de halagos el ego, de no ser por ello, no creo que logre mucho. Casi siempre se reconoce porque a sus amigos menos favorecidos económicamente no los enarbola con tanta intensidad (obvio ¿no?).

martes, 15 de marzo de 2011

Desequilibrada igualdad

Tenemos muchas fechas para celebrar el género al cual pertenecemos, no obstante, ser mujer va mucho más allá de un día y de la conmemoración de las luchas por la igualdad, cosa que aún no está del todo establecida, si, contamos con derecho al voto, hemos conquistado terrenos donde sólo se podía imaginar a hombres, pero, ¿Realmente existe la tan anhelada equidad?.
Comencemos por el hecho de que según estudio realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID); el salario de una mujer en Latinoamérica, es un 10% menor al de un hombre, incluso cuando ésta sea más instruida, acrecentándose a un 17% cuando son iguales en edad y educación.  Sin embargo, esto es sólo un simple ejemplo de un hecho que no muestra lo que hay detrás de la desigualdad existente.