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domingo, 28 de abril de 2013

Hombres antinoviazgo




La mayoría de las veces nos dicen “de qué tipo de hombres debemos huir”, pero desde mi "no tan humilde" opinión, creo que debemos decirle a ellos, en cuál caso NO deben hacer ni el intento de tener una relación “seria”. Por lo tanto, mi propósito a continuación será decirle a los hombres, cuándo, de acuerdo a la actitud que tienen, no están calificados para estar con una mujer que espera un noviazgo respetable, perdurable y por supuesto ¡Qué valga la pena!

            La primera señal que indica que no estás preparado para una relación seria, por más que digas que quieres a esa mujer, es si tienes una capacidad casi patológica para mentir hasta por las cosas más simples, como decir que “estás haciendo un trabajo hasta tarde”, en vez de ser franco y decir que fuiste a beber un rato con unos amigos, olvídate entonces de que puedes mantener a flote un noviazgo, recuerda que la confianza es la base de cualquier relación (amistad, amorosa, laboral, entre otras) y sin ella, es una total farsa. Y, aquí no vale ese "le miento para que no se moleste", porque estamos bastante creciditas para tolerar una que otra cerveza al salir de la universidad o del trabajo, porque también lo hacemos, o que le des la cola hasta la parada a una compañera, porque en algún momento también nos han ayudado de esa manera; más bien el NO decirlo, pone en tela de juicio la "inocencia" de esa acción.

lunes, 21 de febrero de 2011

“No digas que yo te lo dije…”


Es un muy odioso hábito, creo que no caigo en generalizaciones al decir que todo el mundo lo detesta, pero irónicamente la gran mayoría cae en ellos, bien sea al decirlos, al sufrirlos y lo peor de todo al creerlos, comentarios sin base, que se transforman cual materia al pasar de boca en boca, si, ya saben a qué me refiero, EL CHISME.  Nuestro género se ha ganado la terrible fama de ser “chismoso”, pero resulta que en esas conversaciones de amigas, más que hablar de la vida ajena, es la oportunidad para ponerse al día en los sucesos que sobresalen de nuestra propia rutina, es decir, hablamos de nosotras mismas, lo que nos pasa y lo que no, así sea para saber si la otra puede darnos una perspectiva distinta cuando crees que a nadie le va peor que a ti; (Ojo, eso no quiere decir que no existan mujeres chismosas, porque ¡sobran!), no por ello se ha entablado una batalla porque ahora mis congéneres aseguran que no hay seres más “chismosos” que los hombres.