Muchas veces escuché decir que “la gente
suele criticar lo que más detestan de sí mismos”, o que “lo que criticas de los
demás es un reflejo de tu personalidad”, aludiendo claramente a que las ofensas
(por darle un nombre), que le dices a otros, son más defectos propios que de
ellos.
Les confieso que no le veía mucho
sentido, y quizás es porque no siempre aplique, porque a veces lo que dices de
los demás es lo que ellos son y ya. Pero, lamentablemente conozco algunos
personajes muy particulares, quienes gozan de un repertorio de groserías bastante
amplio, creo de hecho son su estandarte, porque nunca los había visto resaltar
tanto en el panorama por ningún otro logro sino ése, la habilidad para manejar
un vocabulario bastante soez.
